América Latina: ¿integración o desintegración?

Offnews.info para el desarrollo sostenible.
02/06/2005 Andrés Oppenheimer
Qué ironía! Justo cuando la retórica de los gobiernos sobre la unidad latinoamericana está alcanzando nuevos récords de intensidad –y cuando 12 naciones de América del Sur acaban de crear la Comunidad Sudamericana de Naciones– la región está más dividida que en mucho tiempo.

Integración y desintegración indígena en el Chaco: los debates en la Sociedad Geográfica Argentina (1881-1890)

Integración y desintegración indígena en el Chaco: los debates en la Sociedad Geográfica Argentina (1881-1890)
Carla Mariana Lois. Claudia Alejandra Troncoso.

Ciudad Virtual de Antropología y Arqueología. Recursos de Investigación

La temática indígena en la Sociedad Geográfica Argentina parece ser, entonces, un corolario de la temática territorial. En otras palabras, el objetivo de incorporar territorios indígenas al dominio efectivo del Estado y las fuertes críticas suscitadas en ciertos ámbitos como consecuencia del brutal exterminio de los indios del sur impusieron la necesidad de pensar la cuestión indígena y esto implicaba un conjunto de reflexiones acerca de cómo incorporar a los indios. Esta incorporación era pensada en términos económicos, básicamente desde la asalarización forzosa de las minorías étnicas en actividades económicas tales como obrajes e ingenios. Al mismo tiempo, el status jurídico del Territorio Nacional con el que fueron incorporados los territorios al dominio efectivo del Estado determinaba un rango inferior a otras jurisdicciones estatales (como las provincias) y diferenciaba a sus habitantes del resto de los ciudadanos en los deberes y derechos políticos, por lo cual la incorporación indígena parece un eufemismo que oculta formas renovadas y civilizadas de aniquilamiento. Los fundamentos para estas acciones eran buscados afanosamente en el campo de las ciencias, porque las explicaciones científicas eran aceptadas como justificaciones válidas, verdaderas e irrefutables: el prestigio y la credibilidad que el positivismo del siglo XIX reconocía en los saberes científicos fue utilizado para fundamentar sólidamente múltiples prácticas y proyectos políticos vinculados a la expansión territorial (Lois, 1998). La Sociedad Geográfica Argentina no escapa a esta desesperación por descubrir las “leyes naturales” que asegurarían el triunfo de la civilización o, cuanto menos, legitimarían las operaciones políticas que se empeñaran por imponerla. En este sentido, la integración de los indígenas al Estado nacional no sólo fue parcial y tuvo rasgos coloniales, sino que implicó necesariamente la desarticulación y desintegración de las formas de organización social y política de los indígenas.

El ALCA en la Amazonia: integración o desintegración

El ALCA en la Amazonia: integración o desintegración.
Análisis en la zona de triple frontera Colombia- Brasil-Perú?
Autores: Germán Ignacio Ochoa- Lina María Hurtado
Grupo de Estudios Ambientales Urbanos
Universidad Nacional de Colombia sede Leticia
CENSAT Agua Viva – Amigos de la Tierra Colombia. Centro Nacional Salud Ambiente y TrabajoE-mail: todos@censat.org. Apartado Aereo: 16789Bogotá, Colombia

El objetivo del trabajo es analizar el comercio en el contexto del ALCA y determinar su papel como dinamizador de la economía regional, así como las implicaciones que traería la integración comercial de América en los términos en que está planteada.

El Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) es un acuerdo que está siendo negociado entre todos los gobiernos de América excepto Cuba; de entrar en funcionamiento representaría el mercado más grande del mundo, con un PIB de aproximadamente 8,5 billones de dólares y una población de 800 millones de personas. La liberación del comercio y el levantamiento de los aranceles y las barreras comerciales es el objetivo principal de este acuerdo. Su importancia no solo radica en el tamaño, si no en la profundidad, pues integra nueve áreas de negociación: acceso a mercados, agricultura, servicios, compras gubernamentales, subsidios y antidumping, competencia, propiedad intelectual, solución de controversias e inversiones.

El ALCA no es una iniciativa aislada, se complementa con otros grandes proyectos que sirven de plataforma para su buen desarrollo. Básicamente son proyectos de infraestructura como el Plan Puebla Panamá (PPP)1, el Corredor Biológico Mesoamericano (CBM)2, el Plan Energético de las Américas y la Iniciativa de Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA)3 dentro de la cual se destaca el Eje Multimodal Belém do Pará – Tumaco que tiene una incidencia directa en la región
de análisis. La IIRSA es una iniciativa multinacional y multisectorial que involucra a doce países de América del Sur y en la que participan los sectores transporte, energético y telecomunicaciones, para lo cual se han planteado doce ejes de integración física.

Existen en la región suramericana otros acuerdos de integración como la Comunidad Andina (CAN), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y el Grupo de los Tres (G3), que buscan integrar los países de Latinoamérica. Aunque estas iniciativas son prioritarias para la mayoría de los países, no se ha podido establecer una estrategia conjunta de negociación, por la división de los países, hecho que ha permitido a Estados Unidos empezar a negociar de manera independiente con algunos de ellos.

Proyectos como el Eje Multimodal Belém do Pará Tumaco, concebidos para facilitar el tránsito por la Amazonia y la conexión de los océanos Atlántico y Pacífico, están pensados para el beneficio de grandes empresas, sin tener en cuenta las consideraciones que los pobladores locales y comunidades indígenas tengan sobre territorio y la vocación. El ALCA y los proyectos que los soportan, son acuerdos de integración comercial y desintegración cultural. Con su puesta en marcha, se incrementará el desplazamiento de la población indígena a las ciudades, interesadas en integrarse a las economías urbanas, a costa de su desarticulación de las dinámicas socio-económicas tradicionales que han logrado adaptarse exitosamente en la Amazonia. (p. 11).

En este contexto la inserción de la zona de triple frontera en acuerdos de integración comercial es un proceso marcado por la desigualdad que resulta inconveniente. La región Amazónica representa para el Norte una gran despensa de recursos naturales y culturales, que pueden ser usados en la producción industrial. El desconocimiento de las debilidades y posibilidades que representa la biodiversidad biológica y cultural, es una gran desventaja para entablar negociaciones o asumir posiciones de protección o rechazo ante estas iniciativas de integración. (p. 12)

Integración Europa y América Latina

¿Integración o desintegración?

No deja de llamar la atención que mientras en otras zonas, concretamente en Europa, se ha conseguido integrar las economías y tener una posición común frente a los mercados más competitivos y a posiciones políticas internacionales, en América el fenómeno es ir más por el camino de la desintegración que por el de la integración.El sueño de una América unida se desvanece, en medio del caudillismo y el populismo de algunos gobernantes.
Alejandro Pino Uribe. Periodista / Analista político, La Serena. 6.5.06

Integración económica o política en perspectiva historica

Integración o desintegración
Francisco Escobar. Sociólogo y escritor costarricense.

Tiempos del Mundo

Semana del 10 al 16 de Marzo de 2005.

¡Cooperar o no cooperar, he ahí el problema! Confundida con el comercio internacional, la integración regional ha dejado de ser un concepto útil para analizar la dinámica de nuestra región. Los reportes económicos son largas listas de estadísticas de intercambio comercial, en las cuales la balanza de pagos es el indicador de la integración o desintegración económica entre dos Estados.
Se ha perdido de vista que es un fenómeno político que redefine el poder autónomo de un Estado con respecto a otro, con la aceptación de una nueva autoridad central hegemónica, que preside y dirige los asuntos de los integrados bajo su poder. No es el acuerdo de intercambiar bienes y servicios a través de las fronteras, sino la decisión libre de establecer una alianza entre los Estados soberanos autónomos, dispuestos a reducir la autonomía local por el bien de la comunidad regional.
Desde 1945 hemos asistido a procesos de integración constante en la Europa, el Atlántico, Oriente medio, África, Iberoamérica y todo el hemisferio occidental. Y también hemos visto procesos de desintegración con el debilitamiento de los vínculos de los antiguos imperios coloniales, la Commonwealth y la Comunidad Francesa.
Modernamente se ha querido relacionar el proceso de integración con procedimientos democráticos de decisión deliberada y voluntaria en la que no media la fuerza.
Nuestra herencia se remonta a la integración por la fuerza de la España musulmana y judía a la cristiana, y la integración de las colonias americanas a la Corona española mediante la invasión militar y la conquista. No son buenos recuerdos. No fue sino hasta Bolívar que conocimos el concepto de integración federativa, en la cual los Estados se unen para lograr juntos la prosperidad y la independencia que no pueden alcanzar por separado. La pregunta más inquietante es cuánto es lo que hay que pagar en términos económicos, políticos y culturales por las ventajas de la integración, y si ese precio es modesto o exorbitante.
La vía política de un solo gobierno, una sola autoridad y un solo Estado fue la propuesta de los próceres de la independencia Bolívar, San Martín, O’Higgins, Artigas, Cecilio del Valle y Francisco Morazán, con algunos resultados como el Congreso de Panamá, convocado por Bolívar sin éxito. En él se planteaba la idea de una Gran Confederación, que incluía desde México hasta las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Bolívar también planteó la Federación de los Andes, que comprendía a las naciones que él había liberado (entonces la Gran Colombia, Perú y Bolivia), pero tampoco prosperó. La Gran Colombia duró sólo once años.
Por su parte, en Centroamérica, la Capitanía General de Guatemala dio paso a las Provincias Unidas de Centroamérica (1821-1838), de la cual hacían parte Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Honduras y Costa Rica.
La vía económica de hacer un solo mercado y una sola economía sigue la tesis de la Comunidad Económica Europea de “partir de la integración económica para llegar a la integración política”. La Asociación Latinoamericana de Libre Comercio, el Mercado Común Centroamericano, el Pacto Andino, el Caricom son intentos de naturaleza económica.
Los convenios de integración económica de América Latina y el Caribe establecen una armonización que tiende a igualar las cargas en materia de costos y prestaciones laborales a fin de que la competencia entre las empresas de los distintos países se dé sin ventajas o desventajas excesivas para evitar desequilibrios en el funcionamiento del mercado.
La unificación como grado máximo de igualación exige políticas sociales que implican la eliminación del desempleo, erradicación de la pobreza, mejoramiento de los sistemas de salud, vivienda y recreación, lucha contra la discriminación de la mujer o de las minorías y formación profesional. En el Pacto Andino, ahora Comunidad Andina, se firmaron convenios para coordinar y armonizar políticas sobre educación; ciencia y cultura; salud; legislación laboral y seguridad social; y sobre las políticas agrícolas y pecuarias.
En el caso del Pacto Andino, con la firma del instrumento de seguridad social para garantizar igual trato a los nacionales de todos los países en todas las ramas del seguro social, fue a partir del Consenso de Washington, “la mejor política social es una buena política económica”, que se presionó a los Estados para que no tuvieran políticas sociales amplias sino mínimas y restringidas. La orientación básica fue que el Estado sólo debía ocuparse de la seguridad interna y externa, la educación y la salud.
La armonización de las políticas sociales en América Latina ha consistido en la privatización de los servicios públicos como la educación superior, salud y seguridad social, encareciendo o eliminando muchos otros servicios públicos como recreación, transporte y vivienda. Esta ‘armonización’ no ha sido consecuencia de acuerdos y decisiones emanadas de los organismos de integración, sino de las orientaciones del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, deteriorando las condiciones de vida y trabajo de la población y profundizando la pobreza y la marginalidad.
Si los procesos de integración van a ser dictados desde la Casa Blanca en Washington, el Banco Mundial o el Fondo Monetario, encubriendo el acto de dominación política bajo el manto del libre comercio y sus tratados, estaríamos regresando al estadio colonial cuyo rechazo dio origen a nuestra historia y ha sido el sello de la contribución latinoamericana a la civilización universal.
Es necesario sacar el debate sobre la integración, de los gabinetes técnicos de economía y comercio, y ponerlo de nuevo en la arena de la discusión política democrática y popular, puesto que esas decisiones afectarán las vidas de todos los latinoamericanos generación tras generación.

Araucanía, Chile 1700 -1900.

Integracion y desintegracion de un espacio regional: la araucania, 1700 – 1900.
1986-87. Pinto Rodriguez, Jorge Manuel. Historia de Chile.
Universidad de la Frontera
Facultad de Educación y Humanidades. Departamento de Humanidades.

Salud integral

El proceso de reinternación psiquiátrica: una mirada desde la vida cotidiana.
Autores: Beglinomini Ianina. Recalde Delfina. Weinbinder Melina.
Hospital Neuropsiquiátrico “Dr. A. Roballos”, en torno a los procesos de reinternación recurrentes?. Universidad Nacional de Entre Ríos. Facultad de Trabajo Social.

Nuestra investigación se enmarca dentro del campo de la Salud Mental; Barenblit refiriéndose al mismo sostiene que: “Los problemas vinculados a la Salud y a la Enfermedad Mental, han tenido, a partir de experiencias concretas, transformaciones conceptuales que promueven sustitución de principios y prácticas de la asistencia psiquiátrica tradicional a la fundación del CAMPO DE LA SALUD MENTAL. Donde se propone a la salud mental como relativa o inherente a la salud integral y al bienestar social de los individuos, familias, grupos humanos, instituciones y comunidades, por ende concerniente a la salud pública”. “Este campo debe definirse como una producción interdisciplinaria e intersectorial, porque si bien inherente al sector salud, los objetivos enunciados deberán ser abordados a través de acciones conjuntas de distintos sectores vinculados a los proyectos de bienestar social de la población”1.
En este marco caracterizamos al campo de la salud Mental como complejo y difuso, a la vez equívoco y confuso en tanto escenario de controversias teóricas e ideológicas. Y a la vez fuertemente impactado por los vertiginosos procesos de crisis y transformación de la vida social, y su incidencia en la subjetividad.
GALENDE, Emiliano, “Crisis y perspectivas de la integración social y la Salud Mental”en Integración o Desintegración Social en el mundo del Siglo XXI. Coord. Raquel Castronovo. Espacio Editorial. 1998.

Bibliografía: integración – desintegración

Filgueira , Carlos H. “Estructura de oportunidades, activos de los hogares y movilización de activos en Montevideo (1991 –1998)” en Kaztman, Ruben y Wormald, Guillermo (coordinadores) Trabajo y Ciudadanía. Los cambiantes rostros de la integración y exclusión social en cuatro área metropolitanas de América Latina. Editor: Fernando Errandonea, Montevideo, 2002, pp.325 –398.

Longhi, Augusto y Fernández, Tabaré “Dinámica de la pobreza, determinantes macroestructurales y modelo de predicción. El caso uruguayo en el período 1991 –2000” en Mazzei, Enrique (comp..) El Uruguay desde la Sociología. Integración, desigualdades, trabajo y educación. I Reunión Anual de Investigadores del Departamento de Sociología, Las Brujas, 2002. Ed, Dpto de Sociología, FCS, Udelar, 2003, pp.105 –125.

Correa, Violeta Integración o desintegración social. La intervención del Trabajo Social en las políticas sociales en Castronovo, Raquel (coord) Integración o Desintegración Social en el Mundo del Siglo XXI, Ed. Espacio Editorial, Argentina, 1998, pp.273-285

Danani, Claudia El trabajo es un sueño eterno: pensando lo político de la integración social, en Castronovo, Raquel (coord) Integración o Desintegración Social en el Mundo del Siglo XXI, Ed. Espacio Editorial, Argentina, 1998, pp.102-116

dos Santos, Mario R. “Estrategias de gobernabilidad en la crisis. Análisis comparado de las políticas de integración social en América Latina: fondos sociales de emergencia y tendencias a la focalización” en Peñalva, Susana – Rofman, Alejandro Desempleo estructural, pobreza y precariedad. Ed. Nueva Visión, Buenos Aires, 1996, pp.243-267.

Feijoo, María del Carmen “Qué queda de lo de antes, qué es lo nuevo?” en Castronovo, Raquel (coord) Integración o Desintegración Social en el Mundo del Siglo XXI, Ed. Espacio Editorial, Argentina, 1998, pp. 117 – 129.

Kaztman, Ruben y Wormald (coordinadores) Trabajo y Ciudadanía. Los cambiantes rostros de la integración y exclusión social en cuatro área metropolitanas de América Latina. Editor: Fernando Errandonea, Montevideo, 2002. Particularmente: Kaztman, Ruben “Convergencias y divergencias: exploración sobre los efectos de las nuevas modalidades de crecimiento sobre la estructura social de cuatro áreas metropolitanas en América Latina” (Pp. 23 – 60) y, Bryan Roberts “Los nuevos modelos de crecimiento y sus desafíos para los derecho sociales y la política social” (Pp.399 – 422).

Mazzei, Enrique (comp.) El Uruguay desde la Sociología. Integración, desigualdades, trabajo y educación. I Reunión Anual de Investigadores del Departamento de Sociología, Las Brujas, 2002. Ed, Dpto de Sociología, FCS, Udelar, 2003.

Paugam, Serge. L’exclusion. L’état des savoirs, Ed. La découverte, Paris, 1996. Particularmente: Serge Paugam “Introduction” ( 7-19), Dominique Schnapper “Intégration et exclusion dans les sociétés modernes” (23-31), Jean Pierre Dupuy “La philosophie sociale et politique face a la misère de l’économie” (52-65), Jacques Donzelot, “Les transformations de l’intervention sociale face a l’exclusion sociale” (88-100), Claude Dubar “Socialisation et processus” (11-119), Ives Grafmeyer “La ségregation spatiale” (.209-217), Loïc Wacquant “L’underclass urbaine dans l’imaginaire social et scientifique américain” (248-262), Didier Fassin “Marginalidad y marginados. La construction de la pauvrété urbaine en Amérique Latine” (263-271), Serge Paugam “Pauvrété et exclusion. La force des contrastes nationaux” (389-404), Giovanna Procacci “La naissance d’une rationalité moderne de la pauvrété” (405-416), Graham Room et Diane Robbins “De l’assistance à l’insertion: bilan des expériences européenes” (460-471), Serge Paugam “Conclusion: Les sciences sociales face à l’exclusion” (565-577).

Villareal, Juan, El trabajo como valor social: lo cuantitativo y lo cualitativo, en Castronovo, Raquel (coord) Integración o Desintegración Social en el Mundo del Siglo XXI, Ed. Espacio Editorial, Argentina, 1998, pp.89-99.

Fabian Repetto, argentino.

Doctor de Investigación en Ciencias Sociales, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Sede México, en asociación con la Universidad de Georgetown de Estados Unidos.
Maestro en Gobiernos y Asuntos Públicos, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Sede México.
Maestro en Administración Pública, Facultad de Ciencias Económicas, Universidad de Buenos Aires. Licenciado en Ciencia Política, Universidad de Buenos Aires.

Gestión Pública
2000 Sub-Coordinador del Sistema de Información, Monitoreo y Evaluación de Programas Sociales (Ministerio de Desarrollo Social y Medio Ambiente).
Gestión Académica
2003/05 Coordinador Residente del Programa de Capacitación en Diseño y Gerencia de Políticas y Programas Sociales, que el Instituto Interamericano para el Desarrollo Social (INDES-BID) desarrolla en Guatemala.
2001/02 Secretario Académico de la Maestría en Administración y Políticas Públicas, Universidad de San Andrés.
2001 Coordinador del Seminario “Debates sobre el Desarrollo”, organizado por la Universidad de San Andrés y el Instituto del Banco Mundial.
2000 Coordinador del Curso de Especialización “Estrategias de Reducción de la Pobreza en América Latina”, organizado por la Universidad de San Andrés y el Instituto del Banco Mundial.
1999/00 Coordinador del Foro de Política Social, organizado por el Centro de Estudios para el Desarrollo Institucional (CEDI).
1998/00 Coordinación y asistencia a la gestión de dirección de la Maestría en Administración y Políticas Públicas, Universidad de San Andrés.
1998/99 Secretario de Posgrado, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.

El Instituto Interamericano para el Desarrollo Social, INDES, es una parte integral del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y funciona como centro de capacitación con respecto al diseño y gerencia de políticas y programas sociales.

“La política social: una asignatura pendiente?”, en VV.AA Comunidad Andina y Mercosur. Desafíos pendientes de la integración en América Latina, Ministerio de Relaciones Exteriores / Corporación Andina de Fomento, Bogotá, 1998.

“Estado y democracia ante los desafíos de la integración social. Las políticas frente a la pobreza en Argentina y Chile durante los noventa”, en Castronovo, Raquel (coord.) Integración o desintegración social en el mundo del siglo XXI, Espacio, Buenos Aires, 1998.

“Dimensiones político-institucionales para avanzar en políticas públicas integrales para la convivencia y la seguridad ciudadana”, comentarios presentados en el Panel “Políticas Públicas Integrales para la Convivencia y Seguridad”, en el marco del Foro Interamericano Seguridad y Convivencia Ciudadana, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo, Medellín, septiembre.

“Integración y políticas sociales: asignatura pendiente u oportunidad de aprendizaje?”, presentada en el Seminario Internacional sobre Comunidad Andina y Mercosur, organizado por la Cancillería de Colombia, Bogotá, febrero.

Integración y desintegración social rural

CEPAL
Integración y desintegración social rural
Martine Dirven, Oficial de Asuntos Económicos, Unidad de Desarrollo Agrícola de la CEPAL

En la segunda mitad del siglo XX, los diversos estamentos de la sociedad rural se han visto enfrentados a grandes cambios. Entre éstos se hallan las reformas (y contrarreformas) agrarias; la modernización tecnológica y de la sociedad; la presión demográfica; el aumento del trabajo temporal en desmedro del trabajo permanente; las migraciones; el reemplazo de regímenes autoritarios por regímenes democráticos (y viceversa); los procesos de descentralización; el acceso a los medios de comunicación masiva, y la influencia de estos medios. Este artículo bosqueja algunos de los efectos que han tenido tales cambios en los procesos de integración y desintegración social en el mundo rural, y los relaciona con escritos recientes sobre la teoría social. Por lo hondo de los cambios, y también por los procesos de aculturación que experimentan los jóvenes, se había esperado encontrar en la bibliografía un mayor énfasis en los procesos de desintegración social. Sin embargo, es en la formación de movimientos y en los fracasos y sobre todo en los éxitos de las movilizaciones reivindicativas que ella se centra.

CLASCO Red de Bibliotecas Virtuales de Ciencias Sociales de America Latina y el Caribe

Integración/desintegración: nuevos signos de identidad en el Mercosur
Fernando Andacht. Profesor del Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de la República Oriental del Uruguay. Investigador en el área de la sociosemiótica.

La idea en que se basa la siguiente reflexión es que para pensar íntegramente el proyecto de integración regional, a su vez constitutivo de la mundialización que arrasa con fronteras y Estados tradicionales, se debe incluir en la agenda de las ciencias sociales la dimensión del orden de la interacción (Goffman, 1982). Con este concepto me refiero a una noción ampliada de los encuentros cara a cara, pues incluye un ámbito, el de la textualidad periodístico-literaria, que si bien no figura en la formulación original de dicho ámbito, no era ajeno al método goffmaniano de analizar lo cotidiano. Mi objetivo es considerar la percepción de sí mismo que tienen los sujetos afectados por este proceso regional denominado Mercado Común del Sur o Mercosur.

Para dicho análisis es ineludible la inclusión del Otro, de ese contraste fundante contra el cual chocamos necesariamente en el proceso de socialización, y del cual s u rge como resultado la identidad personal y colectiva, la visión de lo propio.

Conclusión: sobre simetrías y desequilibrios en el Mercosur

Penetración, clonación y adicción. He aquí los tres signos metafóricos y
reales que relevé en mi heterogéneo corpus rioplatense. Ellos son m e t a f ó r i c o s porque representan su objeto en términos de otro distinto, y lo hacen en base a una analogía; son re a l e s ya que entre sus consecuencias encontramos nada menos que la constitución de la identidad social de quienes emplean estas metáforas, de un modo u otro, en sus discursos. El análisis pragmático del significado que he empleado se limita a considerar cuáles son los efectos sensibles que se pueden concebir a partir de una concepción determinada, ya que eso, y no otra cosa, constituye el objeto de un signo, y como tal puede describirse experiment a l m e n t e .

En contraste, el signo no metafórico Mercosur aparece, al final de este recorrido analítico, dotado de una realidad más incierta que las tres metáforas consignadas. Si como criterio de realidad incluimos la exigencia de que su denotación incluya, es decir integre, clara y recurrentemente, a los cuatro miembros que fundan este tratado regional, no parece ser ésta una de las onsecuencias que conciben quienes se refieren a él en mis variados ejemplos. O por lo menos quel signo no los denota en calidad de miembros/socios simétricos, equivalentes en la relación. Creo haber detectado allí una de las explicaciones de la inquietud que recorre esta región en su matriz sociocultural, según lo expresan las palabras e imágenes de algunos de sus habitantes.

Corredor de las ideas del Conosur

Corredor de las ideas del Conosur

Es una instancia de reunión de humanistas y cientistas sociales, estudiosos del pensamiento y la cultura latinoamericanos, procedentes de la franja que va entre la costa central de Chile y la costa sur del Brasil (Valparaíso-Porto Alegre), que tiene como objetivo principal pensar la integración del Cono Sur, así como contribuir a ésta desde su perspectiva epistémica y desde su instalación institucional. Esta contribución se articula sobre la base de tres principios: democracia, identidad y derechos humanos.

Integración y desintegración en América latina

Prof. Carlos Alemián

La idea de integración ha sido una constante en las proclamas, utopías y proyectos que contribuyeron a la constitución de las repúblicas latinoamericanas desde los albores de la independencia. La misma idea de América latina envuelve la condición integral, reclamada hoy como estrategia de supervivencia ante la presión globalizadora con su secuela de desactivación política, ruptura de la estructura económica, desintegración social y enajenación cultural.

Esta idea de integración se presentó en los últimos dos siglos con diversas facetas, desde las iniciativas de confederación política y afirmación cultural que se suceden en el siglo XIX hasta las propuestas de Unión Latinoamericana de principios del siglo XX y los intentos de interacción económica regional que se multiplicaron a partir de alrededor de 1960. La inteligencia puso en general de relieve los rasgos comunes de los pueblos y de sus problemas de orden económico, social y cultural, a pesar de las diferencias subregionales, de cuyas implicaciones existe conciencia clara desde el período fundacional.

Sin embargo, el núcleo conceptual de la integración buscada en América latina, más supuesto que explicitado, se despliega en una gran variedad de sentidos que muestran perfiles parciales de una cuestión que no suele abordarse en forma articulada. La integración económica, como la que se pensó en las últimas décadas con distintos niveles de compromiso, pronto reveló sus propìos límites. La tan invocada identidad cultural que facilitaría el intercambio quedó siempre en estipulación, desdibujada a menudo por la fascinación de las relaciones extrarregionales.

Suele entenderse por integración un heterogéneo conjunto de acciones: unión, articulación, cooperación, complementación, asociación, negociación de beneficios recíprocos o adopción de posiciones conjuntas. De hecho estas orientaciones se presentan sectorizadas, y hoy se trata de aplicarlas en la esfera económica en primer lugar.

No disponemos de una definición genérica de “integración” que permita adoptar un criterio demarcatorio para distinguirlo de acciones similares pero diferenciadas, a pesar de que está claro el núcleo intuitivo en el cual se apoya. De larga historia y múltiples usos, el concepto tiene precisa definición disciplinaria en matemática, en psicología y en otros órdenes. Pero lo que se quiere significar con “integración latinoamericana” remite a un proyecto complejo, de orden sistemático, cuyo tratamiento es abarcativo e interdisciplinario. 

Una Sociedad Dual: Cooperación y Conflicto, Integración y Desintegración

Ecuador DEBATE Nº 53

Colombia en la Década de los Noventa: Crisis de Integración Política y Social *
Sergio de Zubiría S. y Luis Javier Orjuela E.**

* Ponencia presentada al VII Simposio de la Revista Internacional de Filosofía Política: Los Contextos de la Democracia (Perspectivas Iberoamericanas), Cartagena de Indias, 20 al 22 de Noviembre de 2000

** Profesores de los Departamentos de Filosofía y de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de los Andes, Bogotá D.C., Colombia

En la teoría social moderna la sociedad se ha entendido exclusivamente como cooperación o como conflicto. Sin embargo, los propósitos de nuestra reflexión exigen una concepción que articule estas dos dimensiones. Por lo tanto, definimos la sociedad como una “contextura interhumana,”2 resultado de la permanente tensión entre cooperación y conflicto. Por esta razón, toda sociedad presenta una tendencia hacia un cierto grado de desintegración, de tal manera que nunca es posible considerarla como absolutamente integrada. Por lo tanto, la integración social es un concepto relativo que tiene propósitos analíticos. Habrá unas épocas en las cuales la tendencia hacia la desintegración social será mayor o afectará esferas institucionales significativas y otras en las cuales dicha tendencia se mantendrá dentro de límites restringidos.

Aceptando que se trata de un concepto relativo, una sociedad integrada se puede definir como aquella que presenta las siguientes características: a) Un Estado con capacidad suficiente para regular las relaciones sociales y producir la coordinación intersistémica de la sociedad. Desde esta perspectiva, la política es la forma que asume el conflicto social y el papel del Estado es tratar de mantener ese nada fácil balance entre la cooperación y el conflicto, proporcionando a la sociedad el mínimo de cohesión necesaria para su persistencia. Desde esta perspectiva hablamos de integración política de la sociedad. b) Una cultura constituida por un conjunto de valores, ideas, símbolos e “imágenes del mundo”, que permiten la comunicación, la intersubjetividad y la atribución de sentido a la vida social. c) A partir de dichas comunicación e intersubjetividad, se produce una estructura normativa que es el resultado de un consenso entre sus miembros. Este consenso es la fuente de la legitimidad y de la fuerza vinculante de las normas. Las actitudes y expectativas de los miembros de la sociedad corresponden a la estructura

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